
Barack Obama, candidato a la presidencia de Estados Unidos, tiene un alcance histórico que es importante destacar. No se trata tan sólo de que por vez primera en la historia de los Estados Unidos un afroamericano se encuentre tan cerca de alcanzar la presidencia del país más poderoso de la tierra. Se trata de la primera campaña del siglo XXI. La campaña del senador Obama es la primera de este siglo en varios sentidos. Primero, abandona la modalidad clásica y vertical anclada en partidos regimentados al estilo “broadcast”, para abrirse a los vértigos virtuales de Internet, en una horizontalidad “podcast”.
Obama tiene un discurso que no es de fundamentos político ideológicos, sino desde una matriz filosófica, teniendo como eje la “esperanza” y el “cambio”. También hace manifiesta su vocación “globalizada”, acogiendo como temas preponderantes aquellos que atañen a la humanidad entera, calentamiento global, guerra en Oriente Medio, pobreza dentro y fuera de las fronteras norteamericanas.
El líder de una generación de norteamericanos que quieren dar vuelta la página en muchos aspectos cruciales de la vida política de su nación, apostando a nuevas estrategias tecnológicas, económicas, sociales y políticas. La propuesta de Barack Obama es portentosa, se trata, ni más ni menos que de un salto cualitativo comparable en su temeridad a la de los padres fundadores: una verdadera segunda Revolución Americana.
Barack Obama provoca un hecho histórico ya que nunca antes, su voz e imagen, en tiempos de hiperindustria cultural, habían llegado en tiempo real a millones de hogares en el mundo. Barack Obama se ha convertido, en pocos meses, en un líder de estatura mundial y como sentenció en Minnesota al cierre de su campaña: “Ha llegado nuestro tiempo”.
Obama tiene un discurso que no es de fundamentos político ideológicos, sino desde una matriz filosófica, teniendo como eje la “esperanza” y el “cambio”. También hace manifiesta su vocación “globalizada”, acogiendo como temas preponderantes aquellos que atañen a la humanidad entera, calentamiento global, guerra en Oriente Medio, pobreza dentro y fuera de las fronteras norteamericanas.
El líder de una generación de norteamericanos que quieren dar vuelta la página en muchos aspectos cruciales de la vida política de su nación, apostando a nuevas estrategias tecnológicas, económicas, sociales y políticas. La propuesta de Barack Obama es portentosa, se trata, ni más ni menos que de un salto cualitativo comparable en su temeridad a la de los padres fundadores: una verdadera segunda Revolución Americana.
Barack Obama provoca un hecho histórico ya que nunca antes, su voz e imagen, en tiempos de hiperindustria cultural, habían llegado en tiempo real a millones de hogares en el mundo. Barack Obama se ha convertido, en pocos meses, en un líder de estatura mundial y como sentenció en Minnesota al cierre de su campaña: “Ha llegado nuestro tiempo”.
1 comentario:
Esto es un análisis??, quiero que trabajes más, investiga y cuéntame cuáles pondrían ser los posibilidades de que llegue a la Casa Blanca, que pasaría en caso de, hace análisis, por favor.
Lee bien tu trabajo, me repites las ideas y escribes más de una vez la misma palabra casi en el párrafo, corrige.
“Se trata de la primera campaña del siglo XXI. La campaña del senador Obama es la primera de este siglo en varios sentidos.”
Saludos
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